Gobi

El camino tiene por destino el sur de Mongolia, la provincia de Gobi. De la capital Ulanbatar hasta la frontera sur con china no debe de haber mas de 1000km, pero llegar a ese punto lleva no menos de cinco dias de viaje, (mas el regreso) asi que el punto final sera Dalanzadgad, la capital de Gobi.

Como los “micros” locales salen recien una vez completados todos los asientos y la espera se vuelve desconcertante hasta que se completan todas las localidades, la opcion de contratar un jeep con otros viajeros ha sido lo mas rapido.

Urkad, es el orgulloso duenio del transporte. Tiene la ultima tecnologia rusa de los anios 60: doble traccion, parabrisas rebatible, caja de quinta, pasacassete, asientos desmontables y una robustes que impacta. Su color gris me hace imaginar a la helada Siberia. Para los camaradas que viajan adelante ventanillas rebatibles y para los de atras un ventilete que sera desde el comienzo el unico contacto con el aire exterior. (aire?)

Con una buena dotacion de agua, partimos.

Ni bien pasados los primeros kilometros, la ruta desaparece. Estaba advertido: Mongolia solo dispone de 200km de ruta asfaltada, no me tocaron ni 200mt.

El camino consta de una multiplicidad de lineas y senderos que nuestro conductor va eligiendo y cambiando de acuerdo al estado del camino. Puede salirse de la marca en un giro de 90grados hacer 400 metros hasta encontrar otra huella y retomar la direccion en la que estabamos o seguir interminables, indecifrables o imaginarios caminos.

Hierve el Gobi.

El sol se rie de nosotros, aqui es verano. Da lo mismo parar, andar, no hay donde esconderse. La camara de video del viajero Danes ni se puede prender por la temperatura, la mia se apaga a los minutos

Hierven los anteojos que llevo puesto.

Hierve el asiento

Hierve cada centimetro cuadrado que toco

Hierve cada centimetro cubico de aire.

El paise es levemente verde, muy rocoso y con leves ondulaciones. No se puede decir que Gobi esta desierto. Por el contrario parece un lugar con vida. Hay camellos, caballos, aguilas, algunas pasturas, y gente. En el camino se ven sus casas los “Gers” que seran tambien la mia durante este trayecto.


En cada uno de los dias que se buscaba algun ger para dormir se repetia la misma escena. Urkad que se detiene, no baja hasta estar seguro que el perro no lo va a morder y luego entra al ger. A veces acompaniado por alguno de nosotros. Siempre somos invitados con un te mongol y una pasta dura hecha con leche de camello y que por lo que entendi es un agasajo que no esta bien visto rechazar. No siempre los duenios quieren alquilar su casa asi que a veces lo mas sencillo es encontrar algun campamento, que no es mas que un mongol que harto de mudarse cada vez que le piden alojamiento pudo comprar dos o tres gers y tener una entrada extra.


Hierve Gobi.

El agua se vuelve un problema, no se puede tomar. Si a las botellas compradas se le agrega un poco de cafe sale un expreso, y si me mojo siento que me estoy duchando con agua caliente.
En el Ger capto algo como de un campamento para alemanes no lejos de donde estamos parando. Asi que me acerco a Urkad y le digo “agua” parece no entender de mi necesidad que este fria asi que cambio la palabra y dijo:

- Beerrr (cerveza)

Se rie.

No se lo ve muy convencido asi que refuerzo la propuesta

- Vodka

Me constesta

- Rusian

Parece que tiene pretenciones, asi que le subo la apuesta y le hago saber que voy a manejar.
Se rie y acuerda.

Diez minutos de trayecto, nos separaban de la gloria en botella. No se puede decir que estaba fria pero Gobi dejo de hervir.



El paisaje cambia. Ya hay dunas y el suelo se volvio arenoso aunque mantiene las rocas. La temperatura bajo ya que el cielo se ha ido nublando. Hace rato que en el camino ni muy a lo lejos se ve algun ser vivo.

Urkad parece inquieto, cambia de senderos, aumenta la velocidad, al tiempo se detiene. Queda claro, nos trasmite que esta perdido.
La guia de viaje alertaba, sobre los aspectos a tener en cuenta al contratar los servicios de los conductores y hasta recomendaba algunos. Urkad nos convencio por su simpatia y disposicion.
Aqui, detenido, con el cielo nublado en el medio del desierto me allegro, evidentemente fue la eleccion correcta.