Camino a Kalaw

Del mercado del Lago salen unas pequeñas camionetas a la ruta mas cercana, a llegar a la intersección están las “paradas” de los “micros”. La incomodidad del viaje de tres o cuatro horas, en pequeños bancos improvisados en la parte trasera de una camioneta, se compensa con la sonrisa de las compañeras del viaje que comparten la fruta y la comida. Son ocho mujeres de diferentes edades que, a medida que avanza el viaje, van descendiendo en pequeños parajes del camino. Miran, sonríen, hablan en un lenguaje inteligible que suena calmo y melódico. Las señas solo alcanzan para comunicar el destino y agradecer la comida. Ni argentina suena en birmano. Pasados los minutos de camino, dos de las mujeres sacan de su billetera un billete de escaso valor. Frente a mi, sentadas dando la espalda a los costados del camino e imposibilitada girar, por la compresión de nuestros cuerpos con nuestros vecinos, pasa el dinero a otra que se encuentra mas cerca de nuestro guarda. El esta parado sobre el borde de la camioneta de manera que no vemos su torso, simplemente sus piernas. Nuestro transporte, cubierto, salta, tambalea, frena demostrando las habilidades equilibristas de nuestro vendedor de pasajes. Al aviso toma el dinero, y pasado unos metros lo tira en el camino.

Mi mirada se centra en la mujer y mi gestos intentaron preguntar sobre lo sucedido. Pero mi cara habla en castellano. Espero una reacción, pero no viene, solo otra oferta de comida. No estoy dispuesto a ceder curiosidad e intento preguntar, pero es en vano. Al rato la camioneta se detiene y otras dos pasajeras vajan. Hay mas espacio y movilidad. Luego de arrancar a los minutos nuevamente sacan su billetera en un proceso similar al anterior. Giro a mis costados, miro alrededor, no se si hacerlo a través de mi cámara o concentrarme atentamente a lo que pueda pasar. Esta vez no pasa el dinero gira sobre su hombro y estira la mano que sobresale fuera de la camioneta que aminora su velocidad. Mi compañera suelta el billete.

Nadie se sorprende, ni dice nada, ni al menos le avisa que se le cayó el dinero. A la vera del camino una improvisada tienda, llego a ver un hombre y dos chicas a a penas se las puede ver saludando. Las conoce? Les debe dinero? Interpreto una cara de despreocupación, no pareciera estar esperando un recibo o algo a cambio. Al pasar la camioneta la escena continúa. La chicas levantan el dinero que calló en la ruta y lo ponen en una bandeja metálica.

Al tiempo lo mismo, esta vez la camioneta casi se detiene ya que debió disminuir su velocidad por un gran pozo. Los actores son los mismos y los sucesos también. Una improvisada tienda, dos personas con bandejas que levantan el dinero, otro mirando con postura de jefe o encargado todo esto en el medio de una ruta de Birmania camino a un pequeño pueblo de no mas de 10.000 habitantes.

Posiblemente haya la misma sensación. Todo el tiempo se buscan explicaciones y entendimientos que alivien aunque sea la curiosidad, pero hasta hoy no es posible.

Muchos de los pasos en esta tierra son así.

Mercados y aldeas. ¿Dónde está el shoping?

El lago está sembrado de pequeñas aldeas. Algunas son construidas en las orillas pero otras sobre el mismo lago. No se arman como casas flotantes, se apoyan en pilotes y se conectan entre si solo a canoa. A pedido, el chofer de la lancha las marca en el mapa y las recorre. Pequeñas, de aspecto sencillo y con marcada escases mercantil, solo se ven pocos negocios. Con las dificultades propias de la conjunción de modernidad y pobreza, y todavía nucleadas a partir de alguna etnía algunas mantienen todavía rasgos particulares. En una de las que están sobre la costa las familias trabajan la arcilla. Causa impresión ese caserío lleno de alfareros a casi dos horas de lancha. No hay nada mas que vasijas, platos o todo lo que la rueda girando permita hacer. No hay negocios, simplemente gente trabajando en su casa a la cual invitan a ver y por supuesto a comprar. Es tan irrisorio el valor que da vergüenza pagar. Otras trabajan la plata o el telar, estos un poco mas organizados arman pequeñas cooperativas y venden lo producido en Yangon o reciben los pocos turistas que, recorriendo en lancha el lago, se detienen tentados por el chofer por un simple y engañoso “te”.

Pero el lago vive, y lo que es un páramo poco habitado, sin negocios y todavía afortunadamente no pensado para turistas, se transforma cuando hay mercado.

El mercado es rotativo, hay todos los días pero va rotando de acuerdo a un cronograma que entre las distintas aldeas, mas grandes o mas chicas, van armando mensualmente. Puede ser flotante sobre el lago o en la costa. Ahí está lo básico, cada uno ofrece lo que produce o lo que revende. Y tiene todo el aspecto de ser un acontecimiento social importante. No hay estructuras, ni mesas. Simplemente un prolijo techo armado con madera y paja que, en las lluvias monzónicas evitará que se empapen. En algunos, pequeños pasillos se ordenan por rubro. Ropa, verdura, legumbres, dulces, suvenires; en otros se ordenen a medida que llegan y formando zigzagueantes senderos. Todos miran y sonríen como no entendiendo mi presencia allí. Es una experiencia de color, por el abanico de atuendos de las diferentes etnias que se pueden ver. No es una ropa para la ocasión, es la que usan diariamente; lo particular se da en el hecho que las aldeas se organizan por grupo étnico y cada grupo tiene colores marcadamente diferentes de los otros por lo cual solo aquí pueden verse las diferencias en especial en sus contrastes.

En la sucesión del días las caras de algunos comerciantes se repiten, incluso me avisan donde será el encuentro al día siguiente, esperando supongo, una nueva venta. Pasado el mediodía, armando lentamente sus bolsas de productos, todos se van yendo.

Lago Inle


El Lago, las montañas, los jardines flotantes, la bruma de la mañana. En la costa los arrozales, los bueyes arando en la costa. Nada de esto podría adquirir la belleza que tiene si no fuera por los que habitan estas tierras y estas aguas en una conjunción donde el paisaje es un dato mas.

El lago es quien lo habita. En las sencillas canoas, angostas y casi chatas empujadas a remo, sonrientes y acalorados birmanos con sus sombreros cónicos de bambú dan vida al espacio. Viven en casas asentadas sobre pilotes conectadas entre si por el agua y sus botes. El lago está sembrado de pequeñas aldeas; al pasar, algunos se acercan por curiosidad o para ofrecer algún coco fresco. Un poco alejados, solitarios pescadores con su particular técnica de remo le dan movimiento al espacio. En la villas acuáticas un ancho canal principal aloja cada semana al mercado flotante para que desde sus pequeños botes vendan sus productos para comprar otros. No faltan los monasterios: muy antiguos, de madera oscura, con su monje a cargo y sus niños novicios que se divierten, juegan y estudian. Cada parada es un té y asombro. Todo parece detenido el tiempo, en la escenografía: un conjunto de sonrientes Budas, fotos de los monjes, la mesa con el te y un calendario de madera que consta de tres líneas paralelas de orificios donde marcan con pequeños palillos los diás, que hasta donde pude entender es regido por el calendario lunar. En tierra pequeñas villas imprimen al lago otro rito. Mas bullicioso, con su escuela su pagoda y mas vendedores que al paso insisten e insisten con sus recuerdos birmanos. En tierra el mercado, centro social rota al igual que en el agua, cada día de la semana entre los diferentes puntos geográficos costeros para que todos tengan acceso lo necesario. Está todos desde la anciana con supequeña montaña de cebollas o chiles a los profesionales del comercio con sus grandes bolsas de legumbres o tofu. Podrá ser por el calor o la costumbre, pero a las 12 empiezan a levantar sus mantas, primero la señora de los ajos luego los negocios mas completos. En una o dos horas el lugar quedará a vació a la espera del encuentro de la próxima semana. En el lago los pescadores con sus pequeñas redes comienzan desde temprano y no se van hasta la puesta del sol. Parados en un pie sobre sus canoas, golpean el agua con largos bambúes para luego arrojar la red. Un pie sobre la bote, el otro traba el remo y lo mueve para desplazarse en un ejercicio gimnástico y malabaristico mientras tira con sus manos la red. Con la caída del sol sus cuerpos delgados reflejan el cansancio del día de trabajo, están en el centro del lago y no se cuanto deberán remar si solo la lancha desde donde saco sus fotos tardará en llegar mas de una hora. A la noche y por dos dólares servirán ese pescado con una ensalada adobada con maní, otro pequeño plato de vaya uno a saber y el infaltable arroz. No se si desearles una lancha a motor, redes mecánicas o simplemente una buena pesca; la misma que hicieron sus abuelos y los abuelos de sus abuelos para que mantengan este lugar como es.



La roca Dorada



Podríamos describir los acontecimientos en varios momentos:



Siglo XI; el rey Tissa recibe de manos de un ermitaño tres pelos de buda quien para que pasaran desapercibidos los había ocultado en su propio rodete. Al dárselos, le ordena al rey que buscara una gran roca cuya forma se pareciera a una anacoreta y que luego consagrara el pelo en lo alto de una stupa. El rey, que al ser hijo de un alquimista y una princesa naga (serpiente dragon) tenía poderes sobrenaturales, encuentra la roca en el fondo del mar. Al trasladar la roca y asentarla sobre la cima se encuentra, por la inclinación de la base y el frágil punto de apoyo, la necesidad de mantener el equilibrio de la gran roca. Para ello decide colocar en la base los pelos de buda a la manera de contrapeso. Con los pelos de Buda "atrapados" en la base y no encontrando otra manera de sostener la roca el lugar se transforma en santuario. Siendo esta piedra tan importante, los peregrinos empiezan a cubrirla con delgadísimas hojas de oro, con el paso del tiempo llega a quedar completamente recubierta en oro. No satisfechos, siguen cubriéndola hoy. Para algunos peregrinar, para otros subir la pronunciada cuesta de aproximadamente una hora del monte Kiaykito. Los arribados se congregan en un gran playón mirando una roca; una roca dorada. Son muchos, vienen de todo el país y de los cercanos: Camboya, Thailandia, China; Indonesia. Suben como pueden, al llegar y con las fuerzas que quedan cruzan lo que fue una cima de montaña, hoy transformada en meseta llena de santuarios, stupas, y de pequeños hospedajes que los alojan gratuitamente. No son pocos metros pero nada los detiene, habrá tiempo después para descansar y comer. La roca se encuentra apoyada sobre otra en una inclinación de temer, apoyando solo una pequeña parte su base. Pueden acceder a tocarla solo hombres, es cuestión de bajar unos peldaños y sentarse para admirarla. Hay que acomodarse en el poco espacio que hay como para hacerse de unos minutos para pegar con un líquido gomoso la finísima hoja de oro que viene entre papeles. No es sencillo, el viento vuela las hojas, el oro no se pega y el espacio reducido hace difícil la operación. Las mujeres, observan desde el playón central o desde una pasarela construida debajo de la roca; hay que admitir que el escenario provoca cierta admiración y se intuye que algo fuerte e importante está sucediendo. El monje se acerca, con su cámara me saca una foto y me pide que pose junto a su familia. Son tres mujeres Shan, del norte del país. Vienen vestidas con su ropa habitual: una falda y chaleco negro, una camisa blanca o roja, y su pelo cubierto con una tela arrollada de vivos colores. En su cintura un pesado cinturón de metal. Por sus caras esquivas, su dura sonrisa dan la sensación de estar como asustadas; acostumbradas a las zonas deshabitadas del norte posiblemente esto les resulte invasivo. El monje, les dice en su propio dialecto de donde vengo, lo lejos de Argentina y lo difícil del viaje, aunque seguramente hayan tenido que superar mas dificultades e incomodidades y hasta posiblemente les llevó mas tiempo. Solo miran, otros se acercan a observar y responden tomandose de las manos. Aunque la bajada sea a oscuras vale la pena la puesta del sol, la roca adquiere un amarillo intenso, vivo. Se encienden velas y alguna fogata sin que por ello se detenga el ritmo de los peregrinos quienes siguen estupefactos, alegres e hipnotizados mirando la dorada mole.


Birmania en cuatro párrafos

Vale la pena ubicarse lo mejor que se pueda, lo aparentemente remoto en estos tiempos no está definido por la distancia. Hoy no hay lugar al que no se pueda llegar con alguna combinación de las variables de transporte: avión, micro, barco, taxi, bicicleta etc., etc. Y aunque no se tenga acceso por encontrase lejos de un centro urbano, o la pobreza haga imposible su acceso, difícil es encontrar alguna comunidad que por lo menos no sepa de la existencia de algunas de las formas actuales de comunicación: televisión, teléfono y hasta de internet. Ni desconozca alguno de sus productos más representativos como la coca cola, aunque no todos la tengan. Hoy lo remoto no se mide en kilómetros o en horas de viaje, podríamos definir remoto de varias maneras, o al menos eso se podría decir desde Yangon en Birmania.

La Unión de Myanmar, hace unos años llamada Birmania fue parte de Raj Británico en la India; ha atravesado en desde su independencia una historia de enfrentamientos étnicos y desencuentros políticos. Desde hace 30 años es gobernada por un conjunto de militares, y si bien hace un mes se celebraron elecciones, aun se mantienen restricciones a internet (no se puede acceder a los blogs, Hotmail o yahoo), a los celulares y a la televisión.

Aunque de práctica budista, Myanmar es un país multiétnico. Parte de las guerras que acosaron estas tierras se originaron por estas divisiones claramente visibles en sus vestimentas. Los Bamar (birmanos) mayoría (65%) gobiernan en la actualidad el país. Son grandes devotos budistas (de la corriente theravada). Sería lago mencionar cada etnia pero no son menos de 10, la división administrativa del país coincide con la presencia mayoritaria de cada una en las regiones geográficas.

Aquí no hay verano o invierno, las estaciones se dividen en seca o de lluvias, el calor agobia y el sol golpea fuerte. Eso explica un poco la indumentaria liviana, los “longyis” parecen ser muy cómodos y frescos. El zapato parece desterrado, el policía de calle, el oficial de inmigraciones usa nuestra clásica ojota, un poco por el calor y además como beneficio adicional es rápida para sacar en cualquier visita relámpago a la stupa mas cercana, algo muy frecuente aquí, y a la cual se ingresa descalzo aunque el sol transforme en brasas al piso.

La capital Yangon, antes Rangún, da la impresión de un lugar destartalado, como a medio hacer. Edificios venidos a menos que pareciera no haber sido reparados desde que se fueron los ingleses, un mar de cables telefónicos, se mezclan con bellas o ruinosas stupas (monumento religioso budista de forma cónica, macizo, que puede rematar en la punta con oro o piedras preciosas, suele decirse que las stupas o pagodas o payas, albergan reliquias budistas).
En la calle grupos de niños que salen del colegio con su uniforme verde impecable, adolescentes y adultos, con sus vaqueros o sus “longyis” (tela arrollada que hace de falda usada tanto por varones como por mujeres) y sonrientes monjes caminan esquivando las diminutas sillas (como las de jardín de infantes!) de los omnipresentes “salones de te” callejeros.

La presencia budista no se disimula, monasterios desparramados por la ciudad albergan parte de los 600.000 monjes que tiene este país sin contar los niños y novicios, que con sus atuendos borravino y naranja oscuro siembran las calles con sus cuencos a cuesta. No piden nada solo sonríen. Socialmente se espera que todo varon birmano adopte una residencia monástica dos veces en su vida, una como samanera (monje novicio) entre los 10 y 20 años y otra como hpongyi (monje ordenado) en algún momento pasado los 20 años. Casi Todos los hombres participan en la shinpyu, ceremonia de los novicios, se trata de una ceremonia importante ya que una familia adquiere grandes méritos cuando uno de sus hijos “toma la toga y el cuenco”. Todo lo que posee un monje debe ser ofrecido por la comunidad, en la ordenación al nuevo monje se le da tres togas: infererior, interior y exterior. Las de color rojo vivo se les ofrece a los menores de 15 y las mas oscuras a los ya ordenados. Se les permite tener: una cuchilla de afeitar, una taza, un filtro (para mantener los insectos fuera del agua)un paraguas y un cuenco para la limosna. Dejo para otro momento ampliar sobre la vida monástica, en especial cuando se trata de mujeres.
Si algo hasta ahora destaca de esta gente es la sonrisa y la amabilidad, aunque el inglés sea escaso no lo es el interés de comunicarse.
Empieza el camino, ya aparecen los gestos, las costumbres, las particularidades.

Ceylan (Sri Lanka) ciudades ancestrales

Kandy - Dambula -Siriguilla - Anadarapura

Kandy

Kandy Ceylan (Sri Lanka)
Queda otro momento contar un poco la historia de este facinante país; multicultural, multireligioso, recientemente salido de una guerra civil. (hace un mes se firmo el alto el fuego formal que se encontraba de hecho hace dos años). Resistiendo a la influencia de la gran India, esta pequeña isla de 200km de ancho por un poco mas de 300 a lo largo, tiene además de uno de los mejores te del mundo, una cultura milenaria con gran presencia budista vinculada estrechamente a la vida política y cultural de la isla; sin olvidar en esta historia la presencia inglesa.

Si bien Colombo es la capital, Kandy es el polo cultural budista de la isla por tener una de las reliquias mas importante para el budismo: “el diente del buda”, pero seamos mas precisos: su canino; creo que el izquierdo. O al menos eso dicen. Está guardado bajo varias llaves dentro del tempo y no es exhibido ni siquiera cuando se realiza la peregrinación una vez al año, donde sale dentro del cofre que lo aloja. Durante la guerra civil fue blanco de atentados por parte de los tamiles, un grupo separatista induista que se encuentra en el norte de la isla, por eso es muy vigilado, presencia militar incluida, hasta firmado el tratado de paz. La ciudad está llena de vida, que, como es costumbre budista según el sol. Parece que comienza bien temprano en la mañana, lo que es seguro que es muy difícil encontrar un lugar para cenar después de las 9 de la noche.


India Parte II (año 2010)

Haridawar (Fiesta de Visnu)- Musorie - Nueva Delhi - Agra - Kajurao - Orcha - Goa

Goa: India también es playa


Salio entonces el tren de Jansi a Goa. 24hs.

Con la esperanza de palmeras, cocos, playas blancas, frutas tropicales e historia portuguesa; el tren llego 24hs luego de su partida.

Goa es un punto en la inmensa India, su estado mas pequeño, un conjunto de playas que India recupera de los portugueses mucho después de la partida de los ingles y de la independencia del país. Recién en 1961 luego que el ejército tomara el territorio por la fuerza, Goa pasa a manos indias y recién en 1972 Portugal reconoce el territorio como Indio. Las calles de Vasco Da Gama, la ciudad mas importante, se contrasta en su arquitectura con el estilo inglés del resto del país. Aunque muy poco cuidado, todavía se conserva el clásico estilo arquitectónico colonial portuguez/español. Se ven iglesias, cruces, santos, competir y compartir los espacios con los dioses indios y sus templos. En la costa, en la playa nada queda de esa historia solo vacas, arena y negocios para los turistas. Los arguiles, la fiesta mandan aquí

Orcha. II

Fundada en 1531 en sus años de gloria fue la capital un poderoso reino rajputa hasta su caída en 1783, hoy el "lugar escondido" tal es la traducción de la palabra Orcha, es un pequeña población con un maravilloso complejo de palacios, templos y cenotafios bien conservados. Lo primero a destacar es su calma, Orcha esta libre de los típicos pegajosos buscavidas indios que acosan con ofertas interminables y aunque fue un destino obligado en elcamino a Goa a la espera de un lugar en el tren resulto siendo una grata sorpresa en el camino.

Las historias parecen repetirse, algunas parecen calcadas incluso ya escritas en este blog. Nuevamente un joven brahman en el camino y la conversacion; nuevamente este brahman es duenio de un negocio (una especie de locutorio con internet); ha terminado el equivalente a la secundaria y ha decidido no estudiar pese a la insistencia de su familia. Comienza lamentando otra decision: la de interrumpir su noviazgo pese segun sostenia, estar enamorado y ser correspondido.

Seguramente una novela televisiva argentina tendria otro final. El joven de casta superior que se enamora de la bella de casta inferior y cuyo amor no es aprobado por la familia terminaria escapandose o casandose a escondidas, hasta que su familia termina aceptando el noble sentimiento que esta mas alla de toda diferencia bla bla bla...

Aqui no fue asi, Ashmir decide cortar la relacion no solamente porque no estaria aprobada por su familia y no seria bien vista en su pequenia ciudad escondida sino tambien porque dice no ser lo que corresponde. Insisto y cuenta que habria una posibilidad, si con sus 26 anios si decidiera continuar y eventualmente casarse podría ir a la policía y pedir a un juez la autorización para que su union solo fuera civil, pero seria romper con su familia y el lugar de su casta; Ashmir no parece estar dispuesto a tal paso.

En su mano y en su mundo una botella de ron. Mientras cuenta de su vida va tomando lentamente su botella, dice tomar una todos los dias pero siempre en el local ya que no quiere que sus padres lo vean. Aqui en India a escepcion de aquellos bares o restaurantes para turistas el alcohol no es facil de conseguir. La venta esta restringida y solo estan autorizados a vender locales que el gobierno tiene y explota. Por ejemplo aqui en Orcha o en Kajurao la cerveza no aparece los menues pero se sobrentiene que se puede pedir. Normamente no tienen las botellas en el mismo local. En delhi en Karol Bhag uno de los mas importantes barrios comerciales ningun local de comida chico, grande, simple o mas armado dispone de una fesca cerveza. Cuando se pregunta la respuesta es una palabra "restriccion". No hay mas remedio que acudir al restaurant del hotel que funciona como zona liberada. Por supuesto que eso tiene su precio una cerveza que en los lugares oficiales de venta se la puede comprar (natural) a 30 rupias ($2.8) en cualquier hotel no baja de las 180 rupias.

Una rica cena, una temperatura agradable, y la vuelta al hotel. Son las 21.30 y casi todos aqui duermen, incluso en el hotel donde al abrir la puerta el sereno, que armo su cama en el piso ni se levanta por mi entrada. A las 22hs la abstinencia puede mas y salgo en busca de una fria cerveza, salvo por un solo lugar que anuncia en espaniol "coma la tortilla como en espania" Khajurao es una pueblo tomado por las vacas, en sus pocas calles tranquilas, seguras y oscuras las vacas dominan el territorio en busca de algo para comer. Me siento y pido una fria cerveza, mirando ya con ganas de irse a dormir el duenio le local busca a su mozo, un chico de unos 12 anios y le da la orden. El chico sale del local y se pierde en la oscuridad de la calle. Mientras, firmo el ilustre libro de visitas del lugar con el expreso pedido que sea en espaniol. A los minutos el enviado regresa con la noticia - "no beer" - NO BEER ! ? ! ? respondo. Me ofrencen te, cafe, cocacola, agua de coco y cuanta bebida puedan conseguir. Sin exito les intento explicar que nada de eso podra apaciguar los signos ya evidentes de la falta de alcohol. Asi que desesperanzado por la hora parto rumbo al hotel. En el camino casi sobre la calle, un sencillo y pequenio puesto de venta de gaseosas, pasta dentrifica y no mucho mas, a cargo de un joven matrimonio. Tras el puesto y ya cerrando por la hora un pequenio bar regenteado por una inglesa que cansada de londres se puso el negocio. Creo que al irme, por su mirada y gesto, se debe haber baniado en agua bendita, cuando le pregunte si tenia cerveza. Su cara lo dijo todo, luego sus palabras: primero que no vendia "esa cosa" y luego si sabia de la prohibicion.

Habian sido demasiados golpes en tan poco tiempo, asi que en el mejor british, la salude y emprendi los ultimos metros al hotel.

Orcha


La parada "obligada" en Jansi para comprar el pasaje a la playa se vuelve larga. Aquí, en la estación no hay oficina para turistas, solo largas filas, muy largas, en cada ventanilla. Apurados pasajeros buscan su boleto, en pocos segundos dejan lugar al siguiente en la fila, que siempre observa con detenimiento y algo de apuro (las ubicaciones son pocas) la espera de su turno. La compra es a la inexplicable costumbre india, se completa el formulario con datos como "dirección" Nro de tren (¿?) nombre y apellido etc. Tras dos intentos fallidos, la expresión de abatimiento puede mas y el siempre dispuesto jefe de estación extiende el pasaje…pero tres días después de lo pedido.

Jansi no ha sido muy anfitriona, no hay baño que no esté inundado, o que se necesite una mascarilla para entrar; la ciudad se vuelve pesada y expulsiva. A pocos kilómetros está Orcha, sin preguntar mucho ni regatear se vuelve un inesperado destino.

Solo unos pocos kilómetros separan la india asfixiante de la India increíble. Orcha fue capital de una de las tantas culturas desaparecidas hace cientos de años; se pierde la cuenta de los reyes y guerras que aquí hubieron. Quedó un pequeña población, un gran fuerte, un importante templo de gran devoción en honor a la diosa de la lluvia y mucha paz. Es decir, el lugar ideal para esperar 3 dias la llegada del tren a Goa.

Como uno de los tantos lugares de devoción, por orcha deambulan acetas, peregrinos, visitantes, vendedores ocasionales y por supuesto vacas; el pequeño pueblo de pocas calles, pocos restaurantes y poca cerveza prefiere no alterar su costumbres con el paso del tiempo. A las 10 de la noche las calles se vacían y las vacas mandan, solo queda abierto un bar que con sus mesas en la calle y sus luces (es casi la única iluminación pública) hace de refugio a los pocos turistas a los que, el silencio reinante alrededor, rápidamente nos manda a dormir.

Khajurao la erótica india.

Un día en llegar. Tren, esperas, regateo con taxistas, micro a la usanza india, esperas, olores de todo tipo, esperas, ruidos, incertidumbre hasta que por la noche aparece la pequeña ciudad. Solo 19.000 habitantes en dos zonas bien delimitadas, la vieja Khajurao que se extiende sin concentraciones humanas ni espacios asfixiantes a un par de kilómetros de la calle, ahora principal, con algunos hoteles y un par de restaurantes que se encuentran a pocos metros de una de las obras mas interesantes extrañas de india.

Los templos dedicados a los dioses mas importantes de india: visnu, vishu, siva, parvati, kali; fueron construidos alrededor del año 900, afortunadamente lo apartado del emplazamiento sirvió para conservar este sitio luego de la desaparición de sus constructores casi dos siglos despues.

Bajo la amenaza de una invasión afgana los "chandela" así era el nombre la dinastía que reinaba por estas tierras, se refugiaron en sus fuertes luego destruidos por los mongoles abandonando sus templos que fueron tomados por la selva con el tiempo. A mediados del siglo XVIII un expedicionario ingles los encuentra. A su regreso no solo trasmitió su perplejidad por la belleza arquitectónica sino también frente a lo erótico de sus esculturas a las que describió como "un poco mas subidas de tono que lo necesario".
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Los templos son magníficos ejemplos de la arquitectura india, alrededor de los edificios se encuentran exquisitas piedras talladas que muestran la vida en la india hace un mas de un milenio: sus dioses, diosas, guerreros, músicos. Hay dos elementos recurrentes: las mujeres y el sexo, esculpidos considerando todas las posibles posiciones del kamasutra.

Porqu'e la preponderancia de las figuras sexuales? Una posibilidad es que fuera un especie de "manual" en piedra para los jovenes que crecían en las escuelas de los templos. Otro "comentario" en las calles de Khajurao que suena mas interesante era la intensión de captar la mirada de Inda dios de la lluvia y de los rayos de manera de apaciguarlo desviando su atencion con las figuras y así evitar las tormentas y los rayos.
Es decir la idea era entretenerlo un tiempo aprovechando que parece era bastante libidinoso para que se ocupara de mirar y no de hacer llover. Las esculturas estan talladas en piedra con una maestria envidiable y gran cantidad de detalles y es dificil encontrar figuras mas alla de las posiciones del kamasutra que se repitan.

Mussoorie

De haridwar el camino sigue al norte A Mossorie, todavía la influencia Tibetana, características de ciertas zonas del norte de India en especial en Ladak lugar de residencia del Dalai Lama no se siente. La pequeña ciudad de 15000 habitantes se encuentra desparramada sobre la montñaia; aquello que a muchas ciudades de india es en concentración, Mussorie lo es en extensión. Cambia India, no hay multitudes, hace frio, menor presencia religiosa y mas vida de montaña.

Durante el Raj británico, los años de la administración inglesa en estas tierras, el agobiante verano espantaba a los blancos ingleses a las frescas montañas. Al Igual que Simla, (relatado hace ya un tiempo) se puede ver la estructura inglesa intacta y funcionando, y a los habitantes como si todavía vivieran en el Raj. No hay papeles en el piso, ni basura acumulada, y muy pocas vacas! ! Las calles tienen cestos en los que prolijamente arrojan lo que no necesitan,… no parece India.

Mussorie, se estira en la ladera de la montaña. Es una muy pequeña ciudad a lo largo de unos pocos kilómetros robados a la ladera que crea un paisaje de un colorido no habitual en India, evidentemente ha tomado la esencia inglesa. Prima el verde de los árboles y el gris de la roca, las casas quedan escondidas y sus habitantes, a excepción de los visitantes, se cubren con mantas oscuras para defenderse del frio. No hay rojo ni amarillo, hay sacos y pantalones oscuros, las mujeres de azul o negro.

Las casas miran al valle en un espacio reducido y muy bien aprovechado, una calle central que por momentos de desdobla es todo el espacio para circular. Cada extremo de la calle principal y única, funciona como terminal del micro. Antes de subir el conductor aclara donde va a terminar su recorrido, de todas maneras al bajar, y para no perder algo de la costumbre india, los rickshow aparecen con sus bicicletas ofreciendo cruzar al otro extremo del pueblo.

Cuesta arriba de la montaña, no muy lejos de las luces, templos, pobladores cargando leña y de nuevo india.

Haridwar

Aqui en el templo de Har ki pairi, Visnu un dios conservador y restaurador, cuidado y no se adelanten que aqui no todas las deidades son conservadoras; luego de una feroz batalla entre dioses y demonios por el Kumbh (un cantaro que tenia el elixir de la inmortalidad) logro quedarse con el preciable tesoro. En la huida, parece que no era muy valiente, se le derramaron cuatro gotas sobre la tierra. Todas calleron en India (una verdadera injusticia), y en cuatro ciudades : Haridwar, Allahabad, Nasik y Ujjain. Cada tres anios alternativamente entre las ciudades (cada 12 anios en cada lugar) se celebra la caida de una de esas gotas en el festejo del Kumbh Mela.

Haridwar es una ciudad sagrada, durante todo el anio los peregrinos se banian en el lugar donde el Ganges nace entre los himalayas. Aqui el agua baja en un torrente helado y fuerte por lo que en los Ghats , unas escalinatas que dan al rio que usan para bajar a la orilla baniarse y para los crematorios, hay una serie cadenas para poder agarrase. Pero esta fecha es especial, el ritual de kumbh mela atrae a miles de peregrinos, tengan en cuenta que nunca en India se puede hablar de cientos ya que no falta mucho para que su poblacion llegue a 1000 millones; y es uno de los mas importantes de la cultura hindu. No solamente participan los nagas, ascetas que visten una tunica naranja, no se afeitan, viven de la limosna y por lo que vi se banian cada tres anios en las celebraciones, sino tambien, yoguis, santones, budues y simples creyentes.

Toda la ciudad esta plagada de impresionantes templos antiguos y modernos, algunos son mas digonos de Disney que de India, ademas de Dharamsalas, una especie de hostal gratuito para los peregrinos, y de los ashrams unas casas de retiro espirutal muy estrictas en sus normas y tambien gratuitas (alojamiento, comida etc). Tambien Haridwar es conocida por su medicina ayurveda y realmente se respira mucho mas que en otras ciudades un clima mas espiritual, hay mayor presencia de imagenes religiosas, rezos callejeros, ascetas en las calles y musica religiosa.

Al llegar al rio, esquivando vacas, vendedores, y la mas variada clase de perigrinos con diferentes atuendos, desde el clasico jean, la sabana blanca que arma la tunica, el fuerte naranja de los nagas o el simple calzoncillo, (porque no es necesario nada mas para baniarse en las heladas aguas) se observa la escena ritual.

El hombre de negocios que se saca la ropa y queda en slip, su esposa que no se atreve a tanto y se bania con su habitual vestido, los nagas algunos desnudos, los yogis pelados enfundados en un blanco de tintoreria, todos en las escalinatas acomodandose para su purificacion. Luego de bajar los escalones, miran la naciente de rio y se sientan o echan atras. Como la correntada es fuerte, aunque el rio no es profundo, los que pueden se agarran de las cadenas. El banio suele ser rapido y es precedido de un rezo y en algunos casos toman un poco de agua.
Alrededor nagas pidiendo limosna, peregrinos, seniores de traje buscando donaciones para las dharamsalas (los hostales gratuitos) curiosos, vendedores, vacas, perros, policias, cicloshaws (taxis a pedal) es decir toda india concentrada, lo que no es decir poco.

Al bajar el sol comienza la celebracion de cierre del dia. Todos los templos de la ciudad comienza a tocar las campanas, los brahmanes (sacerdotes) que estan en los ghats tocan unos platillos durante varios minutos mientras las gente va echando al rio flores y unos recipientes armados con una hoja grande como de parra donde colocan una vela, copos de azucar, flores y una varilla de incienso, el rio se va ilumninado, luego lentamente prenden unas enormes antorchas que mueven durante las campanadas mientras cantan y gritan alabanzas a Visnu.

Nueva Delhi Nuevamente

Parece que no se hubieran movido, que estan en los mismo lugares y en la misma pose, esperando que llegue y asediarme para venderme un hotel, ropa, taxi, hachis.

No hay espacio para escapar ni por un segundo: el aeropuerto, la estacion de trenes, el templo; todo intento de pasar como ellos pasan, es en vano. Luego de ese instante, esa sucesion de instantes, aparece Delhi.

Mejor dicho es Delhi es una, el descanso y el agobio, lo previsible y la sorpresa , lo milenario y lo nuevo virtual. Si solo fuera historia seria solo un monton ruinas y de basura. Casas despintadas con gentes paradas en el frente a veces en cuclillas con sus turbantes. Vendedores y picante hasta en el desayuno. Si solo fuera modernidad seria el Alto Palermo.

Todavia alguien pedalea en su bicicleta llevando un pasajero, todavia se amontonan como masa humana en una ventanilla mostrando que es imposible hacer una fila, todavia se la pasan escupiendo, visten como hace siglos, se tapan la cara con una manta, todavia rien. Todavia no se dan besos en publico ni en la peliculas, y las mujeres se vista de vivos colores.

Relatos Mongolia I - Distancias

La puerta se abre, no mide mas de un metro y medio y como es costumbre en estas tierras tirando de ella hacia afuera. Adentro un hombre de unos 50 años limpia su cuchillo mientras una mujer bate un recipiente del cual se derrama algo que parece ser leche. Dos adolescentes la ayudan colando en una tela un viscoso líquido blanco.

No hay forma de avisar, no hay timbre, ni es usual el grito o el permiso, solo hay que entrar. Enseguida la seña de invitación a sentarse, las mujeres dejan rápidamente sus tareas y como si estuvieran previamente organizadas se distribuyen en los preparativos: limpiar la mesa, que no tiene mas de 30cm de altura, ir a buscar algunos alimentos a una pequeña alacena, encender el fuego y poner a calentar el te.

La casa tiene forma circular con espacios bien diferenciados: a la derecha de la puerta un pequeño mueble con algunas ollas y algunas vasijas con alimentos que luego invitarán, un bidón con agua y varios recipientes con diferentes preparados sólidos, semisólidos y líquidos a base de leche. Al lado respetando la línea circular, cuatro coloridas y adornadas camas. Luego un generoso espacio para la mesa cerca de la estufa que hace también de cocina ubicada en el centro. No falta en cualquier casa una cajonera habitualmente naranja con filetes de varios colores. Sobre ésta en el centro un espejo y a los costados cuadros con fotos familiares. Por último una pila de valijas y casi ya a la izquierda de la puerta, en lo que es una vuelta completa, un espejo con algunos peines y cepillos de dientes. La mitad el piso en especial alrededor de la mesa tiene unas alfombras de pelo de yak o cabra; el resto otra alfombra pero esta es verde y natural. Parece que hace poco han llegado ya que el pasto aún no se ha secado.

Las paredes hechas con una simple estructura de madera enlazada están recubiertas de coloridos tapices de formas arábigas, sobre los tapices mas fotos, algunas pieles de lobo u otros objetos de uso diario: algún cuchillo, una cartera, un telar, un instrumento musical.

Una serie de listones de madera que se apoyan en la estructura circular convergen a un par de metros de altura en un circulo central, única entrada de luz y aire.

Sobre esos listones muchas veces pintados con vivos colores dos o tres capas de telas hacen de techo. Y aunque todas las casas, absolutamente todas mantienen en mismo formato, distribución, estructura y estética, no son parte de ningún plan gubernamental de vivienda ni de una opción económica de crédito hipotecario, ni la última moda en desarrollo arquitectónico. Estos cálidos y acogedores hogares participan de aquello que es su elección y forma de vida. Estas casas no se mueven como una casa rodante, deben poder desarmarse fácilmente, una o dos veces por año para volver a armarse en otro lugar.

Los traslados son sencillos, no hay alambres que separen parcelas ni caminos exclusivos con itinerarios prefijados, se puede llegar a un punto por varias sendas, la que quieras, la mas larga o la mas corta, la que pasa por el río o por el valle, con vista al lago o a la montaña, parando en cualquier casa para ser recibido con un te y dormir si es necesario. No hay que estar en ninguna estación de micros a ninguna hora, una camioneta puede pasar en cualquier momento y bastará que vea alguna señal para que se acerque y aunque atestada de gente haga un lugar.

Circulan, como lo hicieron sus abuelos y los abuelos de sus abuelos y todos los que nacieron aquí.

Un camino sin senda, una dirección sin rumbo, ¿que fuerza los insta a caminar con todas sus pertenencias sobre ésta tierra? ¿Añorarán lugares habitados, recordarán con nostalgia o alegría una vista, un lago, un árbol, al cual pueden volver cuando quieran?

Cuidado, esta gente no se muda, porque mudarse implica una propiedad un dominio, además, con lo estresantes que son las mudanzas ni me imagino como soportarían dos al año. No son errantes, porque no están perdidos; buscan y deciden a donde ir.

Bien podrían acercarse entre sí y organizase en post de un mayor confort como agua corriente o luz eléctrica o acercarse en invierno a algún suburbio urbano para estar mas juntos o estar cerca de un supermercado o de un teléfono. Nada se los impide.

¿Y si en realidad no se mueven? ¿Y si somos nosotros los que transitamos por calles, avenidas, los que recorremos caminos, los que andamos de aca para allá, los que deambulamos de lugar en lugar, los que nos movemos por la tierra? ¿Por las rutas?




Relatos Mongolia II - Nada sobra

La puerta se abre, miran sin sorpresa, me están esperando? Me conocen?

Las manos indican la mesa. La mujer saca una gran tetera, busca la leche y un poco de agua mientras su hija prende el fuego de la cocina. El Te, made in argentina, es un bloque duro, compactado que rompe con un martillo y arroja a la olla, luego un poco de sal. Mientras se espera, un refresco de leche fermentada o de yogurt a veces de leche de cabra a veces de yak, a veces de yegua a veces de camello lo que obtengan del día.

Antes llegar a hervir el té está servido en un tazón y antes de estar en las manos dos cucharadas de manteca de derriten y flotan en el líquido. No hay que ser tímido al momento de estirar la mano y tomar algo de la mesa, es lo que se espera, y solo están atentos a que el tazón no se vacíe. Luego de las presentaciones acercan sus fotos familiares. Gastados álbumes, seguramente de tanto mostrar, imágenes que los presentan quietos, serios, parados como soldados sin la menor gracia, pero con orgullo. Luego pueden cantar, se acompañan por un instrumento de dos cuerdas que tocan con gran habilidad.

Sin azúcar, porque la tierra no la da, sin frutas porque la tierra no la da, sin facturas porque la panadería no está, en la mesa están los platos, la comida que sus ancestros aprendieron a tomar de los animales, las plantas, el suelo el cielo. En la casa objetos que consiguen por lo que la tierra les da.

Sin excedentes la vida se ordena sin la acumulación, a veces obligados porque no podrian conservar un sobrante de carne o leche; o porque tal vez solo se tiene lo que se usa.
Bien podrían matar dos cabritos, ir al pueblo mas cercano venderlos y, al comprar algo decir: deme dos, o llevo esto por las dudas. Aquí no hay trastos, ni chatarra, ni porquerias, ni tacho de basura, ni cajas con olvidados objetos ni nada que no se use. Sería precipitarse concluir que carecen o son pobres. Si algo produce curiosidad y mucha, son los objetos, están pendientes, alertas de lo que pueda sacar de la mochila y preguntan sobre la funcionalidad de cada uno. Y si bien algún regalo es agradecido no dudan con gran ingenuidad rechazarlo a cambio de algo visto, prefieren un cuchillo, una vieja linterna, la manteca para los labios, un pedazo de soga.

Ni el colorido bloc de hojas, ni el reloj, ni los mapas de la zona, ni una lata de cerveza, ni la remera de la argentina con el 10 en la espalda; a esta altura ese desinterés que siento infame e incomprensible me acerca a ellos.

Ollas, sartenes, cocina, comida, vajillas, alacena, vasijas.

Camas, ropa, zapatillas, botas, abrigos, sombreros, bolsos, carteras.

Espejos, cadenas, anillos, bijou. Cuchillos, linternas, rebenques.

Toallas, frazadas, almohadas, alfombras.

Mesa, adornos, luz, lápices, papel, fotos, recuerdos, historia, música, canto.

Televisión, dvd, celular, antenas, Viaje de egresados,

Caballos, escuelas, motos, remedios. Cabras, corral, sogas, palas, Dinero, valores, cartas, correo.

Algo puede faltar pero seguro nada va a sobrar

Relato III - India - Pica

La experiencia de excesos que parecen imposibles, inconciliables y desproporcionados se vive en la calle a cada paso, fundiéndose en un mismo lugar y tiempo llegando al cuerpo y al alma por los sentidos. No se trata de cantidad porque no se puede medir, se trata de lo inasimilable de lo aparentemente contradictorio que despierta, incomoda y punza como un aguijón. Lo inasible aparece ante los ojos como contradicción a veces insoportable, en una forma que es necesario dosificar y que provoca la alteración de la naturaleza de lo que parece reconocible. De repente una vaca se transforma en sagrada, una rata en una reencarnación, un semejante solo reconocido por su casta.

En ese proceso los sentidos se trastornan, bullen, pican, es que no solamente pica la boca con cualquier comida, aquí pica el alma, pica el tumulto, pica el te, la calle se vuelve pegajosa y el tumulto raspa, suda, golpea empuja; el olor es curry y sudor lo sagrado es lo profano, los ruidos oraciones. Nada y todo están en su lugar en un armonioso caos en el cuál me pregunto cómo pueden vivir. ¿cómo lo hacen? ¿qué formas subjetivas habitan?

Nos entendemos y conectamos por vocablos pero las palabras son otra cosa, las preguntas no pueden ser respondidas porque ni siquiera interrogan. Ese es el efecto del otro mundo, las mismas máquinas, la misma coca cola, el mismo teléfono, el mismo Internet, pero otra dimensión de lo que representan, una que las transforma en objetos diferentes. Como siempre las palabras mandan pero aquí son solo etiquetas. Hay un imposible y eso es el comprender o en tal caso solo se podrá captar una ruptura. Es extraño, a veces nuestras rupturas generan risa, son los chistes, aquí producen perplejidad a veces un poco de ira.

Ellos sí se ríen, se ríen de mí soy su chiste, me sacan fotos con sus máquinas, las mismas que hacen en china y que compramos acá a la vuelta. Me piden que pose con ellos, Una vez más las preguntas solo son formas de expresar rupturas. Aquí uno es el extraño, así te viven; a cada paso te recuerdan que estas aquí y sos un invitado, un desconocido un incompresible. El día que podamos explicar lo que pasa, algo habrá cambiado aquí, por eso solo puede haber cronistas, es un lugar perfecto para callarse la boca y mirar, mirar, mirar, después se pone el sol, suenan algunas campanas y de repente es la noche.

Relato II - India - Un gran problema

Pido un té. Su sabor me resulta extraño, picante, casi como para desconfiar. Le pregunto al dueño quien compensa mi desconfianza con una sonrisa y una pregunta ¿de donde provengo? Aunque parece conocer bastante de criket empieza por el fútbol. En mis idas y vueltas comparto algunos momentos. Ahí está Sajeev siempre dispuesto a hacerme probar unos dulces que saboreo en mis recuerdos y acepto en todas sus formas y colores.

Sentado con mi te picante por el jengibre miro alrededor. Tal vez algún recuerdo añorado me lleva a pedir algo diferente, es que cuesta acostumbrarse. Aquí todo es picante, todo mancha y se escurre entre los dedos en ese fallido intento de retener algo, donde lleva tiempo advertir que cada vez que se intenta comprender, ese sentido buscado está condenado a escabullirse y que a lo sumo solo podrá captarse una imagen fotográfica o registrase en una crónica. Por el contrario cada vez que se excluya ese intento se pone un pié más en esta tierra.

Sentado con mi te picante por el jengibre miro alrededor. Un poco perdido o estando mi cuerpo sentado y mi alma buscando alguna respuesta en alguna enciclopedia le pregunto a Sajeev hincha de mecí y experto docente en criket con quien ya hemos ganado confianza si tiene algo para comer, algo como… carne.

Sentado con mi te picante por el jengibre miro alrededor, en esas calles estrechas, laberínticas donde no transitan los autos ni el tiempo porque se perderían, por eso están detenidos, hay un claro. Lo de claro es solo una referencia un poco poética algo novelesca y casi eufemística. Hay vendedores, griterío, barro, imágenes religiosas, cientos de transeúntes, pobreza, riqueza, vacas, comida, especias, aromas, baratijas, fricción, campanas, rezos y quien sabe cuantas cosas mas que no puedo ver sin que todo en un mismo espacio y tiempo altere la esencia de este lugar por que es ella misma la que ahí vive. Así es la vida que tienen, sin límite entre lo sagrado y lo profano. Lo íntimo, lo propio y particular desaparece, se funde en un tumulto que arrastra todo lo que encuentra a su paso y lo transforma en una masa compacta que envuelve todo en un revoltijo.

Revoltijo dije? ellos; son la síntesis de la mas increíble dialéctica que ni el mas fiel y exitoso hegeliano podría haber encontrado y que contiene, reúne y concentra en un abrazo toda contradicción.

Sentado con mi te picante por el jengibre miro alrededor, en otra mesa Sajeev dueño de un pequeño puesto me comenta algunas novedades del día mientras lee el diario, hasta que le pido algo de comer, algo como… no se necesito comer carne.

Me mira, por un instante reflexiono debería saberlo me digo, aunque a esta altura ese verbo tendría que desaparecer. Shiva uno de los dioses mas importantes y venerados sin el cual la creación no tendría lugar ya que su papel es la destrucción se mueve sobre un toro. Tiene un símbolo que lo representa, un falo y tiene residencia, el monte Kailash cerca de aquí en el himalaya. También tiene gustos y placeres como fumar hachis. Si matamos el toro, Shiva perdería su vehículo y no se movería.

OK le digo un poco harto y saturado de tanto tolerancia toros no,

Y las Vacas?

Vuelve a mirarme, esta vez diferente. Puedo desconocer el vehículo de shiva, al fin y al cabo soy un cristiano occidental que nació en un tierra que tiene un dios que se murió, no está en ningún lugar, no se mueve, está representado por una imagen sufriente y sin vida, no se da ningún placer y no destruye nada, eso se lo deja a su archienemigo el diablo sin el cual nos dicen viviríamos mejor. Parecería que estoy perdonado con esos antecedentes, es mas creo que hasta se compadece de mi por esta marca de nacimiento pero: matar a una vaca?

Y dice si titubear con las mas absoluta certeza: is your mother, es tu madre. La que te dio la leche cuando eras niño. Si digámoslo, a que perversa, viciosa y corrompida mente se le puede ocurrir matar a su madre. Es que no tenés sentimientos?

En un instante todo se hace polvo, Dios, el diablo, el vacío con papas, mi madre.

Sajeev me pregunta

Que hacen Uds. con las vacas?

Las matamos y las comemos.

Sajeev mira y me dice:

Uds. tienen un grave problema.


No hay que resistirse, ni intentar salvaguardar la lógica ni el sentido común, por el contrario hay que dejarlas como una ofrenda para que Shiva se la lleve montado en su toro mientras fuma, seguramente cagándose de risa de mi.

Relato I - India - Babu

Babú está frente a su computadora, es el dueño de un pequeño local, una especie de cyber en una pequeña ciudad. Creo que anda navegando por you tuve y chateando a la vez, me atiende con gran amabilidad, (como siempre en estos casos soy un poco desconfiado y me pregunto si valgo tanto por unas pocas rupias)

En mi desesperado y constante intento de comprender lo incompresible no cuesta mucho empezar a hablar, algo de lo de siempre: el matrimonio, el sexo, la vaca. Tiene 28 años y un hijo, su mujer trabaja como maestra; me aclara que su padre es brahma y que está a cargo del cuidado de uno de los cientos de templos de la ciudad, él lo es también, así que se turnan en semanalmente en ese trabajo. Se que no es un trabajo pero saberlo, querer comprenderlo está muy lejos de la posibilidad, si es que existe, de aclararme algo de lo que aquí sucede.

Brahma: dícese de una de las cuatro posibilidades, (la jerárquicamente superior) dentro de las cuales podes nacer y que forma (aunque hoy debilitado en especial en las grandes ciudades) la estructura básica de esta sociedad llamada castas. Aunque están a su vez dividas en cientos de grupos pueden determinar la ocupación u oficio en este caso sacerdotes o maestros. Y si bien brahma es la posición mas alta y suelen ser los mas acomodados, no indica nivel económico ni cultural.

El sueño capitalista padece aquí insomnio, no hay movilidad entre las castas ni gremio que las represente. Naces sudra (campesino) y terminarás sudra. Pero… si vivís honradamente y cumplís con el Dharma, algo así como el deber moral hacia el otro, tenés algunos puntos mas para reencarnarte en una casta superior. Pero las definiciones poco aportan en ese momento, comprender por el diccionario es tomarme un avión que me lleva de vuelta en par de segundos muy lejos de este lugar.

Aquí también se habla de mujeres, Babú tampoco se queda con ninguna pregunta, cuando siento que es mi turno me cuenta con mucho orgullo de su esposa, de su hijito de un año, de su elección.

- donde la conociste?

- Silencio…Mi mira sorprendido, habré pronunciado bien me pregunto?

Y mientras se toma unos segundos para cerrar el messeger me cuenta que luego de una ansiosa y gran expectante espera, su padre había encontrado la mejor mujer para él, No la conocía ni se conocieron hasta el día de la boda, hace un par de años, aunque me confesó que tuvo el atrevimiento de pedirle una foto a su padre.

No es solamente una tradición, Babú se esfuerza en aclarar que su padre es quien mejor lo conoce y quien mejor puede decidir eso, además fue quien arregló con su suegro la dote por el casamiento que consistió en todos los muebles y el equipamiento de la casa.

Lo escucho, la mente se nubla en recuerdos, mi madre que me dice…nene esa chica no es para vos, cuanta razón tenia, cuanto sufrimiento me hubiese ahorrado. Será lo mismo me pregunto?

Necesito tensionar…Pero che Babú… si pasa una mina que esta muy buena y te guiña el ojo, vos que haces?

Babu me mira otra vez, no entendió la pregunta, estoy seguro que no pronunciación, evidentemente el inglés solo nos conecta.

Mongolia

Ulan Bator - Desierto del Gobi - Olgui - Oeste (los lagos)

Vuelta la Lago

Cinco dias lleva dar la vuelta al lago. A caballo y con Askad de guia comienza el camino.

Varias paradas, algunas solo con la intención de entrar al ger y compartir un momento con sus moradores hacen un camino lento e interrumpido frecuentemente. No deja de ser un placer cada encuentro y cada historia que se va armando. Siempre el te, el album de fotos, a veces la musica y por lo que parece alguna orientación para nuestro guia.

Las fotos merecen una mencion especial, siempre presentes en las paredes muestran a veces en blanco y negro algun familiar o recuerdan algun momento significativo de la familia: un casamiento, la escuela, algun viaje a la capital. Sin pedirlo o preguntarlo es comun que alcancen un sencillo album mientras se toma el te y que luego pidan que les saque alguna foto. Luego anotan la direccion, en alfabeto cirílico, para el envio; vienen tambien de gers cercanos a pedir que les saque alguna foto, hasta un ocasional transeúnte a caballo pide el retrato. Luego de dar la vuelta completa cinco dias después y al llegar nuevamente al ger desde donde se iniciara el viaje al mostrar las fotos en la camara iban mencionando, entre risas y asombro los nombres de todos sus lejanos vecinos retratados.

En las paradas las historias familiares: el abuelo que cuidaba a su nieto de dos anios porque sus padres habian viajado a la capital, el padre buen musico y cantor que con dolor de muela deleito los oidos y que en lugar de pedir una foto pidio un remedio. Los padres de dos familias que habian viajado por tres dias y las casas estaban a cargo de cuatro adolescentes cuidando a sus hermanos menores. La familia que hace solo un mes tenia un nuevo integrante, la familia que sus caballos habian tenido cria y nos invitaron con una exquisita leche fermentada. El viejo abuelo que nos hablaba en kazak. En cada alto una historia y una compania, cada partida de una casa implica que un miembro nos acompaña en el camino por un par de horas, no estamos solos.

Olgui

Es la capital de la provincia mas occidental de mongolia, Bayan-Olgui. Esta pequenia ciudad de 20000 habitantes, sin alumbrado publico, tres hoteles y casi el ultimo lugar donde cargar combustible es el centro comercial y social de la provincia. No se salvo de los arquitectos bolcheviques y tiene por lo tanto varios de los monoblocks de la era comunista. Poco hay en la ciudad solo la llave para armar la continuacion del viaje hacia la punta oeste de este pais.
el mercado, algun restaurant con los platos tipicos (al que hay que sumarle la empanada hervida) y la proxima fiesta del caballo.

Al oeste de olgui, cerca de la frontera con rusia esta el lago Konov, es tierra Kazak, es lengua Kazak. no hay hoteles, ni negocios, el paisaje lo conforman un inmenso lago y los gers que van apareciendo en el camino. Hay que buscar un guia, donde dormir y caballos para una pequenia travesia de unos dias; asi que en cada ger que aparece, a veces a una distancia de media hora entre cada uno, hay que detenerse a ver de que disponen y cuanto estan dispuestos a cobrar. El recibimiento es el mismo: al bajar del auto, el saludo y la senia para pasar a su casa. Como esperando esta el te mongol y una serie de platos con diversos contenidos basados en derivados de leche. Al rato sin saber de donde y si saber como, comienzan a entrar otros Kazaks. En cuestion de minutos y como por celular empieza a correr la noticia de invitados, cada uno que ingresa nos saluda y se sienta alrededor de la mesa (de unos 30cm de alto) y con su tazon de te (en realidad es como una compotera) nos mira y participa con algun comentario. No todos tienen caballos, ni pueden hacer de guia.
A lo lejos tres gers, al acercanos la primera vista es de una una pareja de jovenes kazak de no mas de 25 anios con una sonrisa de bienvenida. No hubo tiempo ni siquiera de indicarle al chofer que la joven nos saluda y acompania a su casa. Son pura risa y alegria, al rato los que supongo son los otros habitantes y por supuesto sus hijos, todos alrededor de la mesa tomando te y comiendo. Tienen algunos caballos, consiguen el resto y Astag sera el guia.

Las reglas mongolas asi lo estipulan, con tantas distancias, frio, calor el foraneo debe ser no solamente recibido sino invitado a beber, comer, y dormir. Al rato luego de la presentacion, la distencion, nos invitan a un juego de lucha, y hasta se visten con la indumentaria especial para la ocacion. Luego siguen con su vida, matar un cabrito y limpiarlo, ordeniar y hacer los preparados para la mesa.

Oeste de mongolia - camino a Olgui

Si el Gengis Kann logro algo fue unir al pueblo mongol. Aqui hay mas de 30 grupos etnicos no hay a pesar de los anios uniformidad y en muchas zonas como el oeste se habla otra lengua. Tienen diferentes costumbres incluso diferentes comidas y ropa.


El camino sigue ahora al oeste en limite con rusia y china, en la tierra de los Kazaks. De Ulan batar son aproximadamente 1500km que se traducen en 65horas de viaje o en tres horas de avion en un bimotor para 35 pasajeros. En el avion el primero de los lugares un inscripcion parece decir: en esta butaca, la mismisima, el mismo tapizado, que hemos mantenido asi como recuerdo imborrable, se sento el camarada Stalin.

De religion musulmana los Kazaks hablan una lengua que suena muy diferente a lo escuchado hasta ahora y se acerca mas al ruso. Aqui se pierde la influencia Budista y es mas fuerte el shamanismo, se pueden ver en los caminos pequenias ceremonias y simbologia. La clasica: el pilar de piedras con cintas azules dinero y gente caminando alrededor.


Khovd es el primer pueblo, hace mil doscientos anios este lugar, lleno de polvo, con un solo hotel sin internet y muy aburrido fue el centro militar y commercial de Mongolia. Estaba amurallado y contenia mas de 20 templos budistas. Tres enormes puertas posibilitaban el acceso, parece haber sido un lugar lleno de vida comercial y social. Nada quedo de esa epoca, los pocos monasterios que sobrevivieron desaparecieron con la purga de 1937.

Knovd parece el lugar indicado para empezar a conocer a los Kazak. Su aspecto es diferente, en general menos oriental, ojos mas claros, la mayoria habla mongol, algunos ruso pero la lengua oficial aqui es el Kazak. Mantienen una estrecha relacion con Kazastan una ex republica sovietica a pocos kilometros de aqui.
En el camino otros viajeros, dos eslovacos y dos franceses acordamos juntarnos para llegar a el proximo destino Olgi.
En el centro de Knovd se ven jeeps y pequenias furgonetas. En el frente escrito el destino. Los eslovacos afortunamente saben algo de ruso, de manera que es mas facil llegar a un acuerdo con el precio. Lo unico que los choferes saben en ingles es:

Five sits, nine persons (cinco asientos nueve personas).

En toda Mongolia es igual, dure lo que dure el viaje la cantidad de asientos no indica la cantidad de pasajeros siendo siempre el mismo el precio. No muy dispuestos acordamos por un precio algo mayor la exclusividad del viaje para nosotros. Por supuesto no cumplio.

Luego de deternerse seis o siete veces antes de salir de Knovd, saludando, comprando, llevado algun paquete o bajo cualquier otra forma social: algo que no debe deseseperar a nadie ya que es muy usual segun un comentario de mi vecino de asiento, un frances que lleva tres viajes por estas tierras, y que solo dice insistentemente “paciencia” frente a nuestras caras llenas de indignacion cada vez que se detiene.

Luego digo, de varias detenciones y en lo que parecia (como en todas las anteriores ser la ultima) el chofer intenta “hacer lugar” en un jeep con 6 personas y 5 asientos para que suban dos mas. El primero, un kazak (como todos aqui) que habla ruso y que sera una excelente compania en las 6 horas de viaje, logro llegar a sentarse sobre la palanca de cambio. Sorprendidos solo atinamos segun la indicacion del frances a cerrar las puertas y espererar. El Segundo no pudo subir. Luego de vencer en dura batalla de paciencia comenzo el viaje.

Lago Khonov parte I

La llegada.
Evidentemente el te distiende y ayuda a "dialogar" no cuesta mucho ponerse de acuerdo, nadie habla ingles pero la disposicion es amplia. Para celebrar nada mejor que una lucha. Afuera del ger comienzan el juego, incluso con la vestimenta adecuada. No hay arbitro y las reglas son sencillas en primero que cae al piso resultara derrotado, rien, festejan cada triunfo y ponen toda su energia que no es poca.

La noche llega tarde, no antes de las 22.30 el dia comienza a a desaparecer y a bajar aun mas la temperatura, el ger es un excelente refugio, calido, amplio y donde nuevamente todas las familias se congregan para la cena.

En el centro sobre la mesa una gran bandeja central con fideos. (que no se cocinan en agua sino sobre la estufa) No hay platos asi que cada uno con su tenedor y su te salado va saciando su apetito. Una lampara ilumina la mesa, ya que casi todas la familias disponen de una pequenia pantalla solar que les abastese o bien una algo de luz o si lo tienen, un televisor. Suelen erutar, nadie se rie o se asombra excepto cuando me levanto a soplarme la nariz, les causa gracia. Es imposible estar fuera de su mirada, cada movimiento, si me levanto, si saco algo de la mochila pareciera que genera expectativa. Quiero mirarlos, escucharlos pero son ellos quienes me examinan, las diferencias son para todos.

Luego de la cena la sobremesa empieza por un recordatorio de los nombres, las edades y la composición familiar; al rato la musica. Un pequenio instrumento de dos cuerdas parecido a una bandolina y que seguramente han aprendido a base de oido, y repetición hace de base musical a suaves cantos que en voz femenina son delicados, armoniosos y exquisitos. A veces cantan todos juntos en un improvisado coro que le da fuerza sin perder nada de su finura.

La noche avanza y es hora de ir a dormir.

Es tarde, estoy cansado, mi “cama” armada y quiero cambiarme, pero no estoy solo. Como se hace? Como hacen? Aunque muy poco frecuente en algunas familias que disponen de dos gers uno es para los hombres y otros para las mujeres, pero este, como en la mayoria, no es el caso asi que la naturalidad manda.


La maniana llega con un te acompañado por los ingredientes habituales, parece que no hay yogurt ni leche fermentada pero hay un rico queso. Luego en una cacerola y a fuego abundante se hierve parte del cabrito carneado, el aroma empieza a inundar el ambiente, no lleva condimentos ni sal y se servira a media tarde en la fuente comunitaria sin platos ni tenedores solo a cuchillo, a la mañana siguiente sera parte del desayuno.

Gobi II

Agua.
Entre los esparcidos gers aparecen pequeñas poblaciones en el camino. El club, la policia, la escuela, el surtidor de combustible, dos o tres negocios como de ramos generales. Son realmente una gota de agua en el desierto. Estan activos, van en sus motocicletas, de casa en casa (supongo) porque se los ve pasar casi con prisa. Como encontre uno de los tres negocios que tuvo la buena idea de poner en la heladera algunas bebidas, algo que no es constumbre el Mongolia ya que en general la bebidas incluso la cerveza se toma natural !!!!! paso algun tiempo con mi botella de agua fria mirando y escuchando. Rien, comentan, se acercan en algun intento de entablar algun dialogo. El libro de frases mongol ayuda, pero encuentra una primera perplegidad compartida.


De que pais sos?
- Argentina

Se quedan mirando, y repiten la palabra como no entediendo mi respuesta. En Ulan Batar bastaba con decir futbol para que ya pudieran localizarme en el planisferio. Aqui no cuenta. No hay futbol, recien hace unos anios con las baratas antenas satelitales chinas pueden ver algunos canales pero los que llegan aqui solo trasmiten los deportes tradicionales.
Asi que sonrien, hacen algun comentario si estan acompaniados y se quedan leyendo el libro de frases hasta que encuentran alguna pregunta para hacer.

Tomando mi agua fria, “en la plaza”, se acerca Urkad y seniala algo a lo lejos. Estamos como en una lomada y al mirar al horizonte se pierde completamente la diferencia entre el “cielo y la tierra” No se si seniala una sombra de una nube, una nube, algo oscuro, o que. Solo escucho que dice ice (hielo).
Tras tres horas de viaje el horizonte se va despejando, lo que urkad seniala es una monania, llegar llevara tres horas mas Y lo que llamo ice lo es un rio congelado en un pequenio valle verde.
Nadie, absolutamente nadie vive alrededor, solo otros casuales viajeros tan sorprendidos como nosotros.



No se que es lo mas sorprendente un rio congelado en el desierto de Gobi o que este lugar este tan desierto como los demas.

Gobi

El camino tiene por destino el sur de Mongolia, la provincia de Gobi. De la capital Ulanbatar hasta la frontera sur con china no debe de haber mas de 1000km, pero llegar a ese punto lleva no menos de cinco dias de viaje, (mas el regreso) asi que el punto final sera Dalanzadgad, la capital de Gobi.

Como los “micros” locales salen recien una vez completados todos los asientos y la espera se vuelve desconcertante hasta que se completan todas las localidades, la opcion de contratar un jeep con otros viajeros ha sido lo mas rapido.

Urkad, es el orgulloso duenio del transporte. Tiene la ultima tecnologia rusa de los anios 60: doble traccion, parabrisas rebatible, caja de quinta, pasacassete, asientos desmontables y una robustes que impacta. Su color gris me hace imaginar a la helada Siberia. Para los camaradas que viajan adelante ventanillas rebatibles y para los de atras un ventilete que sera desde el comienzo el unico contacto con el aire exterior. (aire?)

Con una buena dotacion de agua, partimos.

Ni bien pasados los primeros kilometros, la ruta desaparece. Estaba advertido: Mongolia solo dispone de 200km de ruta asfaltada, no me tocaron ni 200mt.

El camino consta de una multiplicidad de lineas y senderos que nuestro conductor va eligiendo y cambiando de acuerdo al estado del camino. Puede salirse de la marca en un giro de 90grados hacer 400 metros hasta encontrar otra huella y retomar la direccion en la que estabamos o seguir interminables, indecifrables o imaginarios caminos.

Hierve el Gobi.

El sol se rie de nosotros, aqui es verano. Da lo mismo parar, andar, no hay donde esconderse. La camara de video del viajero Danes ni se puede prender por la temperatura, la mia se apaga a los minutos

Hierven los anteojos que llevo puesto.

Hierve el asiento

Hierve cada centimetro cuadrado que toco

Hierve cada centimetro cubico de aire.

El paise es levemente verde, muy rocoso y con leves ondulaciones. No se puede decir que Gobi esta desierto. Por el contrario parece un lugar con vida. Hay camellos, caballos, aguilas, algunas pasturas, y gente. En el camino se ven sus casas los “Gers” que seran tambien la mia durante este trayecto.


En cada uno de los dias que se buscaba algun ger para dormir se repetia la misma escena. Urkad que se detiene, no baja hasta estar seguro que el perro no lo va a morder y luego entra al ger. A veces acompaniado por alguno de nosotros. Siempre somos invitados con un te mongol y una pasta dura hecha con leche de camello y que por lo que entendi es un agasajo que no esta bien visto rechazar. No siempre los duenios quieren alquilar su casa asi que a veces lo mas sencillo es encontrar algun campamento, que no es mas que un mongol que harto de mudarse cada vez que le piden alojamiento pudo comprar dos o tres gers y tener una entrada extra.


Hierve Gobi.

El agua se vuelve un problema, no se puede tomar. Si a las botellas compradas se le agrega un poco de cafe sale un expreso, y si me mojo siento que me estoy duchando con agua caliente.
En el Ger capto algo como de un campamento para alemanes no lejos de donde estamos parando. Asi que me acerco a Urkad y le digo “agua” parece no entender de mi necesidad que este fria asi que cambio la palabra y dijo:

- Beerrr (cerveza)

Se rie.

No se lo ve muy convencido asi que refuerzo la propuesta

- Vodka

Me constesta

- Rusian

Parece que tiene pretenciones, asi que le subo la apuesta y le hago saber que voy a manejar.
Se rie y acuerda.

Diez minutos de trayecto, nos separaban de la gloria en botella. No se puede decir que estaba fria pero Gobi dejo de hervir.



El paisaje cambia. Ya hay dunas y el suelo se volvio arenoso aunque mantiene las rocas. La temperatura bajo ya que el cielo se ha ido nublando. Hace rato que en el camino ni muy a lo lejos se ve algun ser vivo.

Urkad parece inquieto, cambia de senderos, aumenta la velocidad, al tiempo se detiene. Queda claro, nos trasmite que esta perdido.
La guia de viaje alertaba, sobre los aspectos a tener en cuenta al contratar los servicios de los conductores y hasta recomendaba algunos. Urkad nos convencio por su simpatia y disposicion.
Aqui, detenido, con el cielo nublado en el medio del desierto me allegro, evidentemente fue la eleccion correcta.

Nadam

Nadam (primera parte)

Aquí parece revivirse la historia. Hay entusiasmo y expectativa, la ceremonia empieza con lo que parece ser la presencia del Gengis Kan, no solamente héroe nacional sino también fuente de gran mitología y simbolizado en el centro en un estandarte. Los gritos de una voz en off mientras la gente aplaude y unos jinetes ingresan y arman una representación de lo que parece ser la valentía y rudeza de los mongoles generan el clima previo al inicio de lo que aquí va a suceder.

El Nadam consta de varias actividades. La principal: la lucha.
Por varios días las pasaran una y otra vez en todos los canales y se vera en cada negocio y bar los televisores prendidos y a todos atentos y hasta discutiendo lo que ahí sucede. Antes de comenzar los luchadores se acercan al Gengis y levantando los brazos y con movimientos lentos luego me enterare que en esos gestos le piden que los acompanie en la lucha. Los contrincantes, diferenciados por colores en encuentran en el campo y pelean hasta que uno cae dando por finalizada la contienda. No hay golpes, ni patadas, ni empujones. Un arbitro que no los separa en ningún momento parece solo estar para declarar al ganador. Nadie grita ni alienta y se ven en el campo varias luchas al mismo tiempo.

En otro sector el arco y flecha, aquí participan las mujeres. Los arcos están hechos con materiales muy simples pero es increíble ver la precisión que logran en tanta distancia.

A 40 km de aquí, las carreras de caballos entre chicos que se trasmiten en una pantalla y a las que se puede ir ya que salen colectivos desde el estadio. Estan atonitos las miran y comentan.Por ultimo una extrania competencia de nombre de imposible que será para la próxima entrada espero antes de la partida hacia el desierto de Gobi, al sur de Ulan Batar.

Ulanbator

El avión va descendiendo lentamente, desde la ventanilla se divisan claramente suaves ondulaciones el suelo parece un terciopelo verde pero sin ninguna marca urbana. No hay caminos, ni coches, ni casas. Al dar una vuelta para aterrizar, rodea la ciudad que desde el aire se demarca con gran facilidad. Pareciera que una simple calle divide el campo de la ciudad sin transición alguna.
El “22” que sale del aeropuerto y que por 300 tugriks (unos 80centavos) llega al centro en unos pocos minutos es un primer tour. Es temprano, la ciudad todavía no se levanta pero ya se empieza de delinear en sus formas. No hay casi calles, solo avenidas entrecortadas y cuadras cada 500 o 600 metros que parecen interminables. En el centro de esas grandes manzanas edificios a los que se accede por pasillos o pequeñas callejuelas y que conectan todos los espacios.

Este formato es la herencia de 50 anios de dominio soviético, edificios bajos, de cuatro o cinco pisos de construcción austera, sin ascensor, ni porteros eléctricos, ni luces, a los que se ingresa generalmente por una puerta metalica del mismo estilo que, como todas se abren hacia afuera.
Oficinas, empresas, hoteles, guesthouses, funcionan dentro. Ningun cartel alcanza para poder llegar fácilmente y hay que estar adivinando y golpeando puertas, muchas veces sin respuesta, hasta dar con el destino buscado, sin olvidarse por supuesto la linterna. Los nuevos edificios post caida del muro (muy pocos, aunque se ve que empiezan a construirse) son mas abiertos, pero sin balcones y manteniendo casi el mismo estilo.
En la calle negocios sin vidrieras, las mismas puertas que abren hacia afuera, conectan con un supermercado, una casa de electrónicos, una peluquería. Abri tantas buscando agua que preferí un bar (con vista ¡!) para hacer un alto. En la avenida principal, las marcas conocidas de ropa, los electrónicos, el consumo, el orden. No parece Asia, es fácil moverse en colectivo o taxi, no te paran cada dos metros para venderte algo, casi que sos uno mas.

Es sin duda el resultado de la ocupación que borro todo vestigio de historia en la ciudad; solo quedaron dos monasterios, el resto fue derrumbado, asombrosamente no hay construcciones de mas de 70 u 80 anios y caído el muro Ulanbatar se globalizo.
Durante esos anios grandes purgas marcaron la vida de Mongolia, por los anios 50, mas de veinte mil monjes, además de políticos y hombres de la cultura fueron deportados a Siberia, es decir a un par de horas de tren pero del otro lado de la frontera y la vida se rigio por el miedo. Dos museos recuerdan esos hechos y parecen aun estar presente en el recuerdo.

Estos días son muy especiales aquí, durante el mes de julio y en cada ciudad y pueblo se encuentran para el Nadam, aqui sera maniana. El Nadam es la fiesta tradicional mongola que con mucho orgullo parecen vivir con gran entusiasmo, las calles están llenas de carteles, también en ingles, avisando del encuentro. Ademas los teatros, la opera, y los museos anuncian eventos especiales por estos dias.
Sera el próximo post.

India

No es solo una comida exquisita, especiada, a veces picante con dulces caseros a base de leche y cereales que son una tentacion a cada paso. Tampoco solamente otras costumbres, en los habitos, las calles, los banios, a cada paso.

Aquí no es solo lo diferente, aquí los contarios son posibles en el mismo tiempo y lugar casi diria armonicamente.

Eso lo hace tan especial a veces agotador pero incomprensible y compresible a la vez .

Como han sobrevivido a semejante paradoja?
Como han sobrevivido a las pestes?
A la ronia?
Al ruido?
A los dioses,?
A sus increíbles construcciones?
A las vacas en las rutas?
Al monzon que los inunda todos los anios?
Al agua que no se puede tomar?
A la basura en la calle?
A los amontonamientos?
A la poca privacidad?
A ellos mismos?

A todo eso junto?

Seguramente es por eso que hay momentos que se los quiere y otros que se los odia, y a veces todo eso en el mismo momento.




Guru por las calles de Nueva Delhi

Agra

Este destino, Agra, se motivo en el Taj Mahal una construccion que es sinonimo de este pais cuando eligen mostrar India. El Taj es el realidad un mausoleo que construyo un emperador cuando su esposa fallecio al dar a luz. Llevo 20.000 obreros, dos anios constuirlo y esta hecho enteramente en marmol blanco. Lo definen aqui como un monumento al amor pero supongo a Sha Yahan lo motivo el dolor.


Toda la imaginacion posible queda hecha pedazos cuando se lo ve y ninguna foto alcanza para contener su expectacularidad especialmente cuando se lo ve a lo lejos.

Benares (casco antiguo)

Los gritos de los porteadores ayudan a despejar el camino de estos estrechisimos pasajes. Van rezando una oracion a algun dios, deben ser por lo menos diez personas a veces familiares pero la mayoria de las veces empleados estatales. En ese caso son de la casta mas baja solo a ellos les puede corresponder llevar el cuerpo sin vida rumbo a los crematorios en el rio.

A veces recorren grandes recorridos, se los puede ver desde la estacion de tren, vienen desde el hospital, de la morgue, de una casa o desde el mismo tren. De cualquier punto de la india se puede terminar aquí para ser cremado y las cenizas terminar en el Ganges.



El cuerpo va sobre una camilla armada de bambo y esta cubierto con telas normalmente de color rojo y abundantemente bordadas. Hay tambien todo un negocio alrededor: flores, madera, plegarias, hoteles para la espera, ofrendas, porteadores, quemadores.



Aquí esta todo muy condensado, y la presion se siente aun mas en el casco antiguo donde no hay calles solo angostos pasajes donde a penas pasa una vaca.

El rio es sagrado y es tambien “usado” Se puede ver a la gente en el ritual del banio, o lavando ropa, o dandole de tomar agua a una vaca, o simplemente descansando en alguna de sus escalinatas.El escenario es multiple, tambien estan a decir de muchos los mas agobiantes comisionistas de toda india. Siguen, esperan incluso a la salida del hotel elegido, persiguen hasta el hartazgo por un viaje, un restuarant, una clase de yoga, un poco de hachis, perfumes y todo producto imaginable a veces quieren cobrar solo por dar un consejo




Pushkar – Udaipur – Jaipur


En estos dias Rajastan ha sido muy generoso, solo 33 grados. Claro es invierno, en verano aunque es difícil imaginarlo la temperatura puede llegar a los 50 grados.
Las ciudades se dividen en dos partes, la dedicada al turismo que a cada paso y en ciertas zonas acosa, agota, invade, ataca con innumerables ofertas y que comienza a veces con un simple saludo casi desinteresado, cortez.




Aqui todo es por comision, los cazadores son capaces de seguir, perseguir durante largo tiempo poniendo a prueba la paciencia de cualquiera. En las estaciones de trenes o micros los traslados se vuelven complejos, siempre el hotel al que se quiere ir esta lleno, se incendio, no existe, o esta lleno de ratas asi que hay que estar firme a veces discutir o simplemente bajarse del rickshaw para no terminar pagando un suplento que va al conductor. Detenerse un momento con el mapa es llamar a cuatro o cinco conductores que empezando con el simple “lo puedo ayudar” terminan peleandose entre si suponiendo que se va a contratar el servicio. Todo tipo de historias al respecto, desde precios multiplicados en cuatro que se bajan sin dificulad, hasta la detencion del conductor en el medio del camino a una estacion de tren lejana, a la noche, pidiendo o avisando que duplicaba el precio porque era un “buen conductor” e intentado cobrar mas que 10 horas de viaje en tren.



Hay otra India muy facil de diferenciar; solo hay que alejarse no mas de 5 minutos para encontrarla. Calles atestadas, bicicletas, autos, personas, vacas, ricshows (pequinias motonetas con espacio atras para dos o tres personas), autoricshows,(un pequenio carro para dos pesonas conducido a pedal) que circulan en muchas zonas si respetar un sentido. No hay mano o contramano; detenido en algun trayecto y observando supongo que debio ser asi desde los comienzos, aun antes que existieran los autos. Por supuesto que no todas las zonas son iguales. El centro de Nueva Delhi responde a los parametros occidentales y con esa idea fue fundada por los ingleses: Mac Donnal, el cafe, lo ya visto; a minutos la vieja Delhi la india, donde se manejan otros parametros y donde no hay que esperar lo supuesto













Jodpur

Los colores no son casuales aqui y tienen que ver con las castas.
Si hay tiempo de escribir sera tema de otro post, pero siempre es tema de conversacion, preguntas y curiosidad con quien se pueda hablar.
Hace cientos anios con la intencion de diferenciase, los Brahamanes comenzaron a pintar sus casas de azul. Por alguna razon decian que se mantiene mas frescas y espantan a los insectos. Luego vinieron los mosquieteros, el aire acondicionado y el off; pero la costumbre continuo y por lo que se escucha se extendio a otras castas.

La vista es dede el fuerte, que al aproximarse acobarda, supongo que por ello tanto en Jaisamer, Jodpur en otras ciudades cuentan con orgullo que el fuerte nunca fue conquistado.



De compras en el mercado y juntando agua


Bikaner - Jaisamer



El paisaje se va tornando amarillo, plano y aunque se ven tambien algunos arbustos y pocas dunas los vivos colores de los vestidos de las mujeres dan vida a los caminos.
Son lugares con historia de batallas, de grandes fuertes sitiados, de palacios de marmol perfumados con rosas; que muestran un pasado deslumbrante pero un presente pobre. Los Marajas se recluyeron en modernos palacios y cobran entrada para ver la casa o los fuertes donde sus ancestros pasaron su vida y lucharon por su honor.




Las construcciones que muestran sabiduria en su creacion y paciencia en la decoracion, cada detalle esta trabajado y fue pensado para un cuento de hadas. Los habitantes de hoy recorren otro camino, Jaisamer por estar muy cerca de la frontera con Pakistan es un centro militar importante y junto con los viajeros es el medio de vida de la ciudad. Estan tambien los pequenios comerciantes, que llenan las calles con sus camellos vendiendo verduras, frutas, comida; los rickshaw que ofrecen sus servicios de taxi y lo pobres que deambulan o se detienen y agolpan a mirar a los demas.